«Lo perdí todo»

Nieves lo perdió absolutamente todo y ni supo afrontar la situación

 

La vida puede cambiar en un instante. Una decisión de los que nos rodean puede modificar nuestro presente y nuestro futuro. Nieves fue abandonada por su ex-marido después de 34 años de relación. Se sintió tan sola que se empezaron a desmoronar los demás ámbitos, sobre todo el financiero. “Perdí los negocios porque empecé a salir, a beber, a consumir marihuana y todo se torció”, recuerda.

Las consecuencias del cambio

Todas estas circunstancias y la muerte de su madre en un accidente de tráfico la sumieron en una profunda depresión. “No comía, llegué a pesar 42 kilos, no dormía por las noches, vivía con miedo y no podía estar sola en casa. No tenía fuerzas para nada”, asegura.

Se refugió en el mundo de las adicciones para olvidarse de sus problemas, pero después de consumir, la situación y su estado de ánimo eran aún peor. Aunque tenía dos hijos sentía que nada la motivaba para seguir adelante. “No tenía vida sentimental, ni económica, no tenía para comer. Solo pensaba en morir. Un día, estaba en un semáforo y cuando se puso en verde para los coches me puse en medio de la carretera. Y al rato dije, ¿qué haces? Y retrocedí”, nos cuenta emocionada.

La Mano Que Ayuda fue clave en su renacer

Paseando por la calle, la dieron un folleto con una invitación para acudir a la ONG La Mano que Ayuda. “El primer día que entré fui muy bien recibida. Después de escucharme atentamente, me dijeron: si quieres, tu vida va a cambiar. Yo cogí esa frase como una promesa que tenía que cumplirse en mi vida. Comencé a participar en las reuniones y a seguir los consejos que me daban allí”, relata Nieves.

Poco a poco empezó a notar los cambios. Superó la tristeza, el miedo, rehízo su vida sentimental y se casó de nuevo. Sus problemas económicos también desaparecieron y creó su propio negocio. “Ahora soy guerrera, soy luchadora, estoy feliz en mi matrimonio, económicamente no me puedo quejar y me siento llena en todos los aspectos de mi vida”.