Antibióticos naturales y cómo utilizarlos

Está emergiendo evidencia de múltiples fuentes que la flora intestinal puede, en realidad, ser alterada permanentemente por los medicamentos o, al menos, el daño persistir durante bastante tiempo.

La flora intestinal, una de las más afectadas tras la actuación de múltiples fármacos, no vuelve rápidamente a la normalidad después de una ronda de antibióticos. Eso no significa que un arma tan poderosa como los antibióticos no tenga su debido lugar y se relegue de su gran importancia en el concepto de salvar vidas.

Es por ello que la concienciación de su uso debido y no de forma indiscriminada nos alienta en nuestro deber divulgativo y de información, para apostar por nuestro objetivo primordial: la prevención. Siendo así podemos avanzar en numerosas sustancias naturales que pueden ofrecernos soluciones y evitar las temidas resistencias al uso masivo de antibióticos y al efecto también inherente, sobre todo, a nivel gastrointestinal.

Para las molestas infecciones que ocurren con tanta frecuencia, y en las que no está en peligro la vida, osea infecciones leves, y en las que de base las correcciones a nivel de la alimentación, hábitos nocivos nos van a ayudar, la naturaleza ofrece muchas alternativas muy potentes y eficaces cuya acción en el cuerpo no es agresiva ni produce resistencia.

La idea es fortalecer el organismo con su consumo diario, para que éste no se enferme y si se enferma utilizarlos en una dosis más alta. Estos alimentos por su combinación de compuestos y sus propiedades naturales refuerzan el sistema inmune, por tanto evitan y/o atacan enfermedades específicas.

Los mejores antibióticos naturales

Aceite de orégano

El aceite de orégano ha sido investigado científicamente y ha resultado ser uno de los más potentes y efectivos antibióticos conocidos por el hombre. Es natural y seguro. No crea cepas mutantes de bacterias. Elimina bacterias de todo tipo usando sólo una pequeña cantidad. Es también efectivo contra los hongos, parásitos y virus. Puede ser utilizado externa e internamente, no tiene efectos secundarios negativos y no necesita receta para su venta.

Hay más de 40 especies diferentes de orégano, pero la más beneficiosa para maximizar el efecto terapéutica antibiótico, es el aceite producido a partir de orégano silvestre, llamado Origanum vulgare. Thymbra capitata, una variedad que crece en
España, también es muy potente.

El ingrediente activo: carvacrol, cuando se analizó en un laboratorio, ha resultado ser uno de los antisépticos más potentes que existen. Aún en cantidades muy pequeñas, rápidamente elimina una gran variedad de patógenos como bacterias, hongos, parásitos y virus. Una gran ventaja del aceite de orégano es que dichos patógenos no pueden crear inmunidad como sucede con medicamentos farmacéuticos, además de eliminar posibles efectos secundarios y la posibilidad de crear mutaciones virulentas en bacterias y hongos.

  • El aceite de orégano ha sido probado en laboratorios y ha resultado ser igual de potente que los antibióticos farmacéuticos sin ninguno de los peligros asociados.
  • Úsalo tópicamente e ingiérelo para cualquier tipo de infección.
  • Quemaduras, cortes y arañazos: aplica aceite de orégano inmediatamente para desinfectar y reducir el dolor. Una pronta aplicación puede prevenir ampollas y cicatrices de una quemadura y previene infecciones y una rápida recuperación de la piel en todo tipo de heridas.
  • Dientes y encías: El aceite de orégano proporciona un efectivo alivio al dolor de dientes matando las bacterias que lo causan. Aplica el aceite directamente al diente infectado. Para problemas de encías, aplica el aceite de orégano en la encía con el dedo limpio o poniendo una gota en el cepillo dental antes de lavarte los dientes. Utilizarlo regularmente incrementa la higiene bucal.

El aceite de orégano de calidad hecho de estas especies es de color dorado-amarillo
oscuro, con un olor picante fuerte.
Los mejores usos para el aceite de orégano como antibiótico natural son los siguientes:

  • Hongos en pie o las uñas: Poner unas cucharaditas de aceite de orégano en un pequeño envase con agua y remoja tus pies. El aceite también puede ser diluido –una gota de aceite con una cucharadita de aceite de oliva– y luego aplicar
    directamente a las uñas o la piel.
  • Los parásitos y las infecciones: Diluir el aceite como describí anteriormente y colocarlo debajo de la lengua. Mantén esa posición durante unos minutos y luego enjuagarlo. Repítelo por lo menos cuatro veces al día.
  • Sinusitis: Poner unas gotas de aceite de orégano en una olla de agua hirviendo, e inhalar el vapor.

Vinagre de sidra de manzana

El vinagre de sidra de manzana es una bacteria natural muy eficaz en la lucha contra muchos tipos de condiciones, contiene oligoelementos y muchos minerales vitales para el organismo como el potasio, calcio, magnesio, fósforo, cloro, sodio, azufre, cobre, hierro, silicio y cloruro; muy importantes para un cuerpo sano.

El vinagre de sidra de manzana, es una cura maravillosa natural para una serie de dolencias que requieren generalmente antibióticos y otros medicamentos que tienen muchos efectos secundarios.

En particular, el vinagre de sidra de manzana es conocido por:

  • Reducir las infecciones nasales y dolores de garganta.
  •  Reduce el colesterol alto.
  • Cura enfermedades de la piel como el acné.
  • Protege contra la intoxicación producida por alimentos.
  • Lucha contra las alergias en los seres humanos y en los animales.
  • Evita la fatiga muscular después de hacer ejercicio.
  •  Fortalece el sistema inmunológico.
  •  Aumenta la resistencia.
  •  Estimula el metabolismo, que promueve la pérdida de peso.
  •  Mejora la digestión y cura el estreñimiento.
  • Alivia los síntomas de la artritis y la gota.
  •  Previene cálculos en la vejiga y del tracto urinario.

Pimienta de cayena

La pimienta de cayena también llamada pimiento, es un fuerte condimento utilizado durante miles de años por su poder curativo y efectos antibióticos. No es sólo una anécdota de la medicina tradicional, la ciencia está validando su uso como un antibiótico natural.

La pimienta de cayena contiene un ingrediente crucial llamado capsaicina, el cual estimula la circulación y asiste en la digestión por medio de la estimulación de la producción de saliva y enzimas digestivas. La capsaicina también induce al cerebro a producir endorfinas que son las hormonas que nos hacen sentir bien. Además es efectiva como una pomada para ayudar con los dolores de artritis, bursitis –inflamación en las rodillas, codos u hombros–, dolores musculares y de coyunturas.

La pimienta de cayena también es fantástica para ayudar a resolver la faringitis estreptocócica. La faringitis estreptocócica es un dolor de garganta con fiebre causado por una infección bacteriana que es más común entre los niños y adolescentes, aunque los adultos también suelen ser afectados.

El ajo

De todos los antibióticos naturales, el ajo es uno de los favoritos de todos. La razón es que no sólo mata a los patógenos y a las bacterias, sino también a los hongos y a los virus sin dañar la flora intestinal beneficiosa. Además de darle un rico sabor a los alimentos si lo utilizamos para cocinar.

  •  El ajo contiene muchos fitoquímicos y componentes curativos de azufre. Estos compuestos de azufre incluso se “pegan” a metales pesados tóxicos –como el plomo y el cadmio–,  para luego ser eliminados del cuerpo.
  • Tiene propiedades antibacterianas, antifúngicas y antivirales.
  •  Promueve el crecimiento de la microflora intestinal benéfica, actuando como un prebiótico –alimento para los probióticos–.
  • El ajo ayuda a proteger las grasas contra la oxidación.
  • El ajo actúa como un potente antioxidante y protege contra el daño del ADN.
  •  Protege contra el daño de la radiación y daños causados por la luz solar.
  • El ajo combate gusanos y parásitos.
  • Beneficia la digestión, lo cual es bueno para todo el cuerpo.
  • Contiene muchos nutrientes como vitaminas –C, B1, B2, B3–, minerales –calcio, ácido fólico, hierro, magnesio, manganeso, fósforo, potasio, selenio, zinc– y fitoquímicos –alicina, beta-caroteno, beta-sitosterol, ácido cafeico, ácido
    clorogénico, dialil-disulfuro, ácido ferúlico, geraniol, kaempferol, linalol, ácido oleanólico, ácido p-cumárico, floroglucinol, ácido fítico, quercetina, rutina, s- alil-cisteína, saponina, ácido sinático y estigmasterol–.

El fitoquímico llamado alicina en el ajo es tan poderoso, que es uno de los mejores antibióticos naturales eficaces contra MRSA –bacteria resistente contra antibióticos convencionales–.

La Dr. Natasha Campbell-McBride, MD. sugiere consumir una cabeza entera de ajo al día cuando se utiliza con fines de antibiótico natural.

Jengibre

Te has preguntado, ¿por qué el jengibre crudo y fermentado casi siempre se sirve con sushi –pescado crudo–? Esto es probablemente debido al folclore histórico sobre los efectos antibióticos naturales del jengibre lo que ayuda a prevenir la intoxicación alimentaria.

Los estudios han demostrado que el jengibre fresco realmente tiene un efecto antibiótico contra patógenos transmitidos por los alimentos, como la salmonela, listeria y Campylobacter. El jengibre fresco también aumenta la producción de ácido en el
estómago y ayuda a calmar la i

ndigestión cuando el organismo simplemente no está de acuerdo con nuestra comida.

Por lo tanto, si vas a comer algo que tiene el potencial de enfermedades transmitidas por alimentos tales como sushi u ostras, siempre es mejor comer un poco de jengibre fresco –crudo y decapado es más potente– también con el fin de hacer uso de sus propiedades antibióticas naturales.

Cúrcuma

La cúrcuma es una especia ampliamente utilizada en la cocina tradicional India que se ha utilizado holísticamente durante siglos.

En investigaciónes, la curcumina en la cúrcuma ha demostrado ser eficaz contra la bacteria Helicobacter pylori, común en las úlceras gastroduodenales, independientemente de la composición genética de la cepa. La administración de la curcumina también resolvió cualquier daño gástrico causado por esta infección.

Si deseas utilizar la cúrcuma como un antibiótico natural, el Dr. Weil sugiere buscar extractos en dosis de 400 a 600 miligramos, y tomarlo tres veces al día o según las indicaciones recomendadas.

Equinácea

La equinácea es una hierba ampliamente utilizada para combatir infecciones y ha sido objeto de amplia investigación científica. Incluso WebMD –una página de las que reciben fondos de instituciones gubernamentales donde todo lo natural no es bueno– es positivo al respecto concluyendo que:

“La equinácea es ampliamente utilizada para combatir infecciones, especialmente las infecciones respiratorias al igual que otros resfriados comunes. La equinácea se utiliza también contra muchas otras infecciones como la gripe, infecciones del tracto urinario, infecciones vaginales por hongos, herpes genital, infecciones del torrente sanguíneo –septicemia–, enfermedad de las encías, amigdalitis, infecciones de estreptococos, la sífilis, el tifus, la malaria y la difteria”.

Científicos alemanes han estudiado la equinácea usando parámetros controlados con placebo y doble ciego, el estándar de oro para las investigaciones científicas en materia de medicamentos. Uno de ellos demostró que quienes consumieron equinácea
experimentaron infecciones menos frecuentes por el virus y menos severas, de un tercio a la mitad sin efectos tóxicos, en comparación con el grupo que tomó un placebo.

Según el Dr. Sears MD, los estudios de equinácea en adultos sugieren 300 miligramos tres veces al día por un total de 900 miligramos al día como una pauta recomendada. Para los niños, la mitad de la dosis de adulto para las edades de 6 a 13 años y un cuarto de la dosis de adulto para los menores de 6 años de edad.

Espero que hayan resultado útiles estos consejos para poder preservar nuestra salud de las infecciones y poder combatirlas, teniendo un sistema inmunitario fuerte, muy fuerte.

Dra Teresa Pérez
Coach de Salud
Médico de empresa
Especialista en Valoración del Daño Corporal

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