“Caminante, no hay camino se hace camino al andar”. Así como dice la canción de Joan Manuel Serrat, empezamos la semana con una propuesta que puede cambiarnos la vida.

Caminar es el movimiento que define al ser humano y está considerado como un superalimento.

¿No os parece increíble? Y, ¿por qué se considera tan importante si no es algo que podemos ingerir en nuestra alimentación? Porque su potencial nutritivo no está en su ingesta y sí en su función como antioxidante natural, ayudándonos a combatir y reducir el riesgo de enfermedades.

Las enfermedades cardiovasculares continúan siendo la principal causa de mortalidad en los países industrializados. En España, una de cada tres defunciones ocurridas en la última década se debió a ellas.

Por ello, la prevención de esta pandemia mundial debe ser un objetivo primordial para todos nosotros, encontrando la fórmula que nos ayude a vivir de una forma saludable.

Y hablando de la vida, se ha comprobado a través de numerosos estudios que una caminata diaria desencadena el proceso del antienvejecimiento y ayuda a reparar el ADN viejo. Por lo tanto aquellas personas que hacen ejercicio moderado diariamente, como por ejemplo dar un paseo, experimentarán beneficios antienvejecimiento que podrían añadir entre tres y siete años a su esperanza media de vida. Este descubrimiento fue presentado en el Congreso Europeo de Cardiología, tras un estudio de personas cuya edad estaba entre los 30 y 69 años.

Caminar se puede transformar en un hábito simple y muy placentero en el día a día. Es el movimiento esencial que todos necesitamos ya que, como hemos visto, nos puede ayudar a reducir la velocidad del proceso de envejecimiento, y lo más importante es que funciona sin importar la edad a la que la persona comienza a practicarlo.

Parte de lo que hace que caminar sea tan beneficioso es que cuando caminamos, eso nos impide estar sentados. Es ahí donde radica uno de los factores más importantes. Las personas que permanecen sentadas durante más de ocho horas al día tienen un riesgo 90% mayor de desarrollar diabetes de tipo 2, y otras enfermedades como las cardíacas o cáncer.

Las investigaciones demuestran que no se puede contrarrestar únicamente el sedentarismo con realizar un tipo de ejercicio, sino que tenemos que entender que el cambio del estilo de vida incluirá el levantarse de la silla y caminar por lo menos durante dos minutos cada hora que permanezcamos sentados.

Este simple gesto, que puede parecer sin importancia alguna, contribuye a aumentar la esperanza de vida en un 33% en comparación con las personas que no lo hacen.

A estas alturas, ya hemos descubierto que caminar es una rutina terapéutica y gratuita, no precisa de gran esfuerzo, se puede realizar a cualquier hora del día, en todas las estaciones del año y en cualquier lugar geográfico donde nos encontremos.

Ya conocemos que caminar es bueno para la salud, pero cuando leas estos 16 beneficios, quedarás perplejo de lo importante que puede llegar a ser para tu vida el hacer un poco de ejercicio diario. ¡Así que coge tus zapatillas y a caminar!

  1. Disminuye el riesgo de ser hipertenso. En pacientes con esta patología reduce los valores de la presión arterial.
  2. Produce efectos favorables sobre el colesterol. Disminuye los niveles del colesterol malo y aumenta los del colesterol bueno.
  3. Previene la aparición de diabetes. Las personas que no realizan actividad física son más propensas a tener diabetes porque no queman el azúcar que consumen. Por lo mismo, caminar de forma regular hará que tu organismo procese esta sustancia más rápido, y que así prevengas padecer este problema.
  4. Mejora tu respiración y mejora tu pulmón. La capacidad pulmonar y el ejercicio van de la mano. En un estudio realizado se demostró que las personas afectadas en enfermedades obstructivas crónicas pulmonares tienen un 50% menos de probabilidades de ser hospitalizadas cuando caminan todos los días.
  5. Aumenta los niveles de Vitamina D. Caminar a la luz del día, incrementa los niveles de vitamina D del cuerpo – un nutriente difícil de obtener a partir de los alimentos, pero que se puede sintetizar a través de la exposición a la luz solar. La vitamina D juega un papel muy importante en muchos aspectos, desde la salud de los huesos hasta la salud del sistema inmunitario. Si bien es cierto que protegerse de los rayos solares es importante, los expertos coinciden en que exponer la piel al sol, con frecuencia pero sin que se queme, ayudará a producir suficiente vitamina D.
  6. Ayuda a perder peso. Caminando 40-45 minutos de forma continua, a partir de los 20-25 minutos, empezaremos a quemar la grasa depositada. Caminando a un paso moderado durante 30-60 minutos no solo quemaremos grasas acumuladas sino que mejorarás la tonificación de tus músculos. Un estudio de la London School of Economics asegura que los beneficios de caminar aumentan en el caso de mujeres de más de 50 años
  7. Caminar evita la obesidad y los depósitos de celulitis. Una caminata fuerte y corta varias veces al día logra tener el mismo efecto que una sesión de gimnasia aeróbica en el mantenimiento del peso corporal porque equilibra el metabolismo.
  8. Ayuda a tomar menos medicamentos. Con sólo caminar media hora, las personas con depresión logran mejorar su humor y su estado de ánimo. Al caminar 30 minutos reducen los pensamientos negativos, el enfado, la tensión y el cansancio. También durante la caminata se liberan endorfinas que son sustancias que combaten el dolor por lo que notarás que ya no necesitarás recurrir a los analgésicos como lo hacías anteriormente.
  9. Mejora la circulación. Realizar ejercicios donde trabajemos nuestras extremidades inferiores hará que la circulación de nuestro cuerpo mejore. De esta forma podrás prevenir la aparición de várices y mantener todos los órganos de tu cuerpo en buen estado.
  10. Tonifica piernas, glúteos y abdominales. Un buen paseo puede ayudar a fortalecer y dar forma a las piernas, dándole definición a las pantorrillas, cuádriceps e isquiotibiales y notarás los glúteos más tonificados. Ahora bien, si realmente prestas atención a la postura mientras caminas, también puedestonificar los abdominales.
  11. Caminar es bueno para tus huesos. Al caminar diariamente, estamos estimulando y fortaleciendo los huesos, aumentando la densidad ósea.Además, disminuye la probabilidad de la aparición de la temida osteoporosis entre un 30 y un 50%.
  12.  Ayuda a combatir el cáncer de mama. Las mujeres que caminan regularmente después de ser diagnosticadas con cáncer de mama tienen un 45% más de posibilidades de sobrevivir que aquellas que son inactivas, segúnun estudio publicado en la Revista de Oncología Clínica. Los investigadores de la universidad de Yale, que encabezaron el estudio, también encontraron que aquellas que hicieron ejercicio durante el año antes de ser diagnosticadas, tenían un 30% más posibilidades de sobrevivir.
  13.  Reduce notablemente el riesgo de desarrollar cáncer de colon en un 20%. Esto se debe a que las caminatas ayudan a agilizar la digestión evitando la acumulación de alimentos semidigeridos y materia fecal que puede producir inflamaciones. Además, al mejorar la irrigación de todos los órganos del cuerpo el sistema de defensa del organismo funciona mucho mejor.
  14.  Fortalece el corazón. Caminar al menos 30 minutos diarios reduce el riesgo de sufrir de enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares hasta en un 27%.
  15.  Mejora el estrés. Es normal que después de una intensa jornada de trabajo, nuestro humor se pueda ver afectado o que tengamos mucha tensión. Un paseo es la solución para esto, pues relaja, despeja la mente, disminuye el estrés e incluso hace que curemos el insomnio, porque es un ejercicio más natural, en el que no se debe entregar tanta energía.
  16.  Caminar es bueno para tu cerebro. La función cognitiva se ve mejorada con una caminata diaria. En especial las personas de la tercera edad reducen el riesgo de complicaciones en los vasos cerebrales reduciendo las probabilidades de demencia senil entre otras enfermedades. En general, mejora la concentración y reduce la posibilidad de tener problemas de memoria en el futuro, con lo que se reduce el riesgo de demencia y de Alzheimer.

Después de comprobar los innumerables beneficios de caminar, solo me queda animaros para aparcar la pereza a un lado y empezar a poneros en marcha solos o acompañados.

¿QUIÉN SE APUNTA?

Esperamos vuestros comentarios y vuestros logros aquí en nuestra web.

¡CAMINANTE SI HAY CAMINO, PORQUE TU HACES EL CAMINO CUANDO COMIENZAS A ANDAR!

 

Dra Teresa Pérez
Coaching de salud
Médico de empresa
Especialista en Valoración del Daño Corporal

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *