Un hombre que era casi calvo estaba preparándose para ir a trabajar por la mañana. Después de tomar su baño y vestirse, se miró en el espejo y se dio cuenta de que tenía 4 pelos.

Se sintió muy feliz ya que no había visto aquellos 4 pelos antes, y decidió peinar dos pelos para la derecha y dos para la izquierda. Al peinarse uno de sus pelos cayó. Después de pensar por unos momentos, decidió escoger un peinado diferente. Peinó un pelo para adelante y dos para atrás.

Después se dio cuenta otra vez de que otro pelo había caído, entonces decidió peinar uno para la derecha y otro para la izquierda.

La sorpresa no podía ser otra, otro pelo cayó y ahora solo quedaba uno. El hombre sonrió y cogió un poco de gel para que este último pelo tuviese un brillo especial.

Bien, al final hasta el último pelo cayó, y ahora solo quedaba la calva brillante. En aquél instante el hombre dijo a su mujer que estaba en la cocina: «Querida, me voy a trabajar ahora, pero voy despeinado. No tengo tiempo de peinarme…»

A veces es necesario un poco de optimismo para lidiar con ciertas situaciones.

¿Cómo escoges tú lidiar con tus problemas?