Seguro que te ha pasado más de una vez, temporadas en las que sin saber por qué, al terminar de comer te sientes hinchado y pesado, con dolor de estómago y gases. No importa si comes mucho o poco, tus digestiones son pesadas y no sabes qué hacer. ¿Qué tal si ponemos en práctica estos sencillos consejos para que día a día te vayas encontrando mejor?

Todos sabemos que cuando el alimento llega al estómago, debe quedarse un tiempo en él con el fin de realizar correctamente la digestión. Pero cuando empezamos a notar cierta inflamación, dolor y hasta cierta sensación de náusea, está claro que tenemos un problema de digestiones pesadas. Si te ocurre de vez en cuando no debes preocuparte, es algo normal. Pero si sueles padecerlas muy habitualmente, es recomendable que acudas a tu médico para que busque su origen, y te de el tratamiento más adecuado para ti. Nosotros, por nuestra parte podemos ofrecerte sencillas pautas para el día a día.

¿A qué puede deberse una digestión pesada?

Habitualmente, al hecho de no realizar las digestiones adecuadamente y de presentar cierta lentitud a la hora de digerir los alimentos, se llama dispepsia. Es un síntoma de que nuestro sistema digestivo no funciona adecuadamente, y las causas pueden ser las siguientes:

  • Gastritis emocional: debido al estrés, la ansiedad, los problemas e incluso comer rápido y mal puede derivar en lo que se conocer médicamente como gastritis emocional. Son esos casos tan comunes en que nuestras emociones, acaban afectando al funcionamiento adecuado de las funciones de nuestro organismo, en este caso, la digestión.
  • Alergias o intolerancias: posible que seamos alérgicos a un determinado alimento y no lo sepamos.
  • Enfermedades del tracto digestivo: cómo por ejemplo úlceras.
  • Problema en los movimientos del alimento a lo largo del tracto digestivo.
  • Una alimentación inadecuada.
  • Hábitos poco saludables de vida.

Digestión pesada: los cinco desencadenantes a nivel de la alimentación.

  1. Refrescos y bebidas azucaradas. El ácido fosfórico y el azúcar contribuyen a un pH ácido en tu organismo, uno de los factores desencadenantes gastrointestinales.
  2. Carne roja. Si bien es cierto que el consumo de carne roja moderado no está asociado a ninguna patología en concreto, ésta también puede contribuir a la formación de pH ácido en el organismo.
  3. Alimentos procesados. Vigila tu consumo de comida altamente procesada. Una vez más, son alimentos generadores de ácido y que también alimenten a la población de bacterias insalubres y, al ser altamente apetecibles, es fácil consumirlas en exceso.
  4. Café y Té Negro. Aunque ya esto dependería de casos particulares, el uso de los mismo contribuyen a crear ese ambiente ácido. Por eso, también son posibles desencadenantes de alguna molestia estomacal leve. Elige rojo o rooibos en su lugar, ya que producen una baja formación de ácido, no contienen cafeína y son ricos en antioxidantes.
  5. El alcohol. Incluyendo la cerveza y el vino. El alcohol contribuye a la formación de ácido. Evítalos o modera su consumo de forma ocasional.

Buenas costumbres alimenticias para evitar digestiones pesadas

  • Nunca comas con prisa. Piensa que el instante en que vas a comer es un momento para relajarte. Mastica despacio, favoreciendo así la salivación. Los alimentos llegarán al estómago en mejores condiciones para favorecer tu digestión.
  • Consume entre 30 y 50 gramos de fibra al día, ya sea de fruta, de verduras o de cereales. Es imprescindible para evitar las digestiones pesadas.
  • Limita todo lo que puedas los medicamentos. Son muy negativos tanto para el estómago, como para el intestino o el hígado. La aspirina inflama el estómago, los antibióticos destruyen la flora bacteriana, e incluso los antiácidos pueden ser negativos.
  • Bebe agua, al menos dos litros al día, te ayudarán en el digestión.
  • Usa menos sal: Limitar el condimentar tus comidas con un excesivo de sal. De este modo te ayudará a evitar la retención de líquidos y por lo tanto la hinchazón estomacal.
  • Intenta comer siempre a la misma hora. Tu organismo se regulará y evitarás también el sentir un apetito desmesurado.
  • No fumes. El tabaco produce ardor estomacal.
  • Cena ligero y temprano. Todo ello te ayudará a evitar el reflujo.
  • Evita las bebidas gaseosas, hinchan el estómago y dificultan la digestión.
  • Además centrándonos en las pautas necesarias, no tenemos que olvidarnos de estos aspectos muy importantes.

Digestión pesada: lo que deberías hacer

  1. Añade fruta y verduras. Contribuyen a reducir los efectos de alimentos que generan ácido en nuestra dieta. Y no olvides su importante aporte de fibra que ayudará en tus digestiones y mejorarán la salud de tu flora intestinal.
  2. Consumir yogur y fermentados. Siempre en versión natural no azucarada. Estos contienen bacterias beneficiosas que ayudan a la regulación de los problemas gastrointestinales.
  3. Incluyen probióticos. Ya sea mediante alimentos, como el yogur, o de forma aislada en tu alimentación. Existen estudios sobre dos de sus variantes, lactobacilos y bifidobacterias, que muestran que éstas pueden aliviar los dolores gastrointestinales.
  4. Añade ejercicio físico a tu rutina diaria. El estrés también está asociado con los trastorsnos gastrointestinales. Una buena dosis ejercicio al día te ayudará a liberarlo y permanecer más relajado a lo largo del día.
  5. Comida «comida real». En muchos casos éste tipo de afecciones se manifiestan por el continuo consumo de alimentos procesados. La base de tu alimentación deben ser proteínas de calidad, grasas saludables, verduras, hortalizas y frutas.

Plantas que te ayudarán a evitar las digestiones pesadas

Hinojo

El hinojo nos ayuda a estimular la digestión y a cuidar los estómagos delicados. Para beneficiarnos de él es recomendable tomar algunas semillitas en ayunas por las mañanas, solo masticándolas. Más tarde, después de la comida principal, la tomaremos en infusión para aliviar los gases y el dolor.

La mente

Si tomamos en infusión una cucharita de sus hojas secas, nos ayudará a facilitar nuestras digestiones, evitar gases, el dolor, el mal aliento, e incluso las posibles náuseas.

Manzanilla

Si sueles sufrir digestiones pesadas debido a los nervios, a la ansiedad o a una vida llena de estrés que te provoca ese clásico dolor en el estómago, entonces no dudes en tomarte dos tazas de manzanilla al día. Una en tu desayuno y otra después de tu comida principal. Te ayudará a relajarte y a facilitar digestión. Si le añades unas semillas de anís, el resultado será aún mejor.

Melisa

Seguro que conoces los efectos calmantes y relajantes de la melisa. Es ideal también para calmar nuestra ansiedad y los nervios que suelen acumularse en el estómago, esos que dificultan que nuestros alimentos sean digeridos con normalidad. Regula los cólicos, los espasmos y facilita la correcta asimilación de nuestros alimentos. Puedes tomarla en infusión hasta dos veces al día. No tienes más que hervir unas ramitas, dejar en reposo cinco minutos y bebértelo poco a poco.

Jengibre

Maravillosa planta con una raíz extraordinaria para aliviar multitud de dolencias. Es antiinflamatorio, reduce el dolor, las náuseas, y las flatulencias. Además, gracias a sus propiedades antisépticas es muy indicado para resolver infecciones.

Boldo

El boldo es una planta multiusos. La podemos utilizar para aderezar nuestros guisos y nuestras ensaladas. Es una planta muy adecuada por ejemplo para nuestra vesícula biliar, ya que nos ayuda a conseguir más bilis. Todo ello deriva en que gracias a ella, la digestión sea mucho más ligera y saludable, evitándonos la clásica pesadez después de cada comida.

Aún así, ante cualquier síntoma de afección gastrointestinal es mejor acudir a un profesional para que valore personalmente el caso. No hay que auto-medicarse de forma aleatoria.

Vamos a cuidar nuestra salud gastrointestinal y espero que os haya ayudado a combatir un problema muy típico y frecuente dentro de las consultas médicas y podamos avanzar en nuestro propósito de la prevención para un mayor bienestar físico, mental y emocional.

Dra Teresa Pérez
Coach de Salud
Médico de Empresa
Especialista en Valoración del Daño Corporal