Es sencillo y una de las formas más útiles y beneficiosas que conozco para tener y disfrutar de una vida saludable , evitando el principal riesgo de sufrir problemas cardiovasculares, renales , la insuficiencia renal y la diálisis. Y sufrir un derrame cerebral. Por eso hoy vamos a conocer más acerca de este tema.

Presión arterial o tensión arterial: ¿qué es y por qué es importante controlarla?

Te contamos qué es la tensión arterial, cómo se mide y por qué es importante mantenerla en unos niveles para evitar posibles complicaciones. Toda la información para controlar la presión arterial.

¿Qué es la tensión arterial?

La tensión o presión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias, es decir, presión de la sangre cuando circula por los vasos sanguíneos. La hipertensión es la principal enfermedad provocada por niveles inadecuados de presión arterial y trae serias consecuencias para la salud. Entre las consecuencias se encuentran las enfermedades cardiovasculares, principal causa de muerte en nuestro país, por problemas como infartos o derrames cerebrales. Por tanto, hay que tratar siempre de mantener unos niveles normales de presión arterial, así como diagnosticar rápidamente cualquier posible trastorno relacionado con la tensión.

Hay muchos factores que influyen en que la presión arterial sea elevada. Por ejemplo, la edad. Cuando envejecemos, las arterias se endurecen y se vuelven menos elásticas y aumenta la tensión. Pero hoy en día, hay muchos más factores que no están relacionados con la edad. Una buena alimentación es imprescindible para mantener los niveles normales de tensión, pues el sobrepeso y la obesidad juegan en contra y favorecen la presión la presión alta, cada vez en personas de menor edad. Cuidando nuestra alimentación, llevando unos hábitos de vida saludable y realizando un poco de ejercicio físico, ayudaremos a mantener unos niveles normales de presión arterial.

Se recomienda que mantengamos un control de nuestra presión arterial para comprobar que no sufrimos ningún desnivel, ni bajos ni altos, en nuestra tensión. No es necesario hacerlo todos los días, ni cada semana, pero cada vez que acudas al médico es conveniente que te mida la tensión. Si sufres algún problema de peso o de alimentación u otras enfermedades como colesterol, es más conveniente medir la tensión con más frecuencia, para asegurarte de que no deriva en otros problemas.

La tensión arterial se mide una forma fácil y sencilla por lo que no hay ninguna excusa para poder tener un adecuado control y vivir de una forma segura y saludable partiendo del principio básico de la prevención de todas las enfermedades y en este caso de las cardiovasculares que causan muertes y secuelas incapacitantes en un porcentaje elevadísimo.

¿Cómo se mide la tensión?

Medir la tensión consiste en una prueba fácil, rápida y sin dolor. Lo primero que tienes que hacer es adoptar un apostura cómoda y relajada. Es decir, no puedes medirte la tensión si estás alterado, pues eso cambiaría los niveles. Por tanto, relájate y siéntate. Ahora, tienes que estirar el brazo y apoyarlo en una mesa para estar más cómodo. El médico cogerá el tensiómetro, el aparato para medir la tensión, y colocará el manguito alrededor de tu brazo. Debe estar en contacto con la piel, así que tendrás que quedarte en manga corta. Ese manguito se inflará ejerciendo un poco de presión sobre tu brazo y la tensión alcanzará el punto mínimo y máximo. Después de unos segundos se desinflará y ya se habrá tomado tu tensión. Recuerda que no tienes que haber hecho ejercicio antes, ni estar alterado, ni haber tomado bebidas que puedan ayudar a estar más nervioso (café), pues eso influirá en medir la tensión correctamente.

Qué indican los valores de tensión arterial

El manguito que el médico a colocado en tu brazo no es la única parte del tensiómetro. Actualmente se ha avanzado en estos aparatos y solo van enganchados mediante una goma a un aparato con una pantalla en la que aparecerán los valores de la tensión. Los más antiguos, incorporaban una bolsa con la que se da aire y una columna que registra la presión.

El tensiómetro con la pantalla nos da a conocer dos valores básicos e importantes. La parte superior, indica la presión sistólica, es decir, la correspondiente a cuando el corazón late y bombea la sangre. Este valor está relacionado con la presión máxima de la sangre en la red arterial. En la parte inferior del tensiómetro, encontramos el segundo valor, correspondiente con la presión diastólica, cuando el corazón no está bombeando, es decir, entre los latidos. Esta está relacionada con la presión sanguínea mínima en las arterias, la relajación máxima del ventrículo.

Niveles normales de tensión arterial

Los considerados como niveles normales de la presión sanguínea son:

    • La presión sistólica entre 10 y 14 cm de HG (100 y 140 mm)
    • La presión diastólica entre 6 y 9 cm de HG (60 y 90 mm)

 

Lo recomendable es tener una presión sistólica que no supere los 120 mm y la diastólica siempre por debajo de 90mm. Por tanto, una tensión arterial óptima sería la que se encontrara por debajo de 120 mm y por debajo de 80mm. La tensión arterial normal generalmente se encuentra entre 120 y 129 mm en la sistólica y entre 80 y 84 mm en la diastólica. Cuando los valores son iguales o superiores a 140 mm y a 90 mm, nos indica una tensión alta o hipertensión. Si por el contrario son valores iguales o inferiores a 100 mm y a 60 mm, se trata de una tensión baja o hipotensión.

Hay que tener en cuenta que estos valores son informativos y para personas adultas que tienen una salud considerada buena o normal. Ya hemos señalado que hay factores que influyen en la presión arterial, por lo que puede variar de una persona a otra. Siempre hay que hacer caso a las indicaciones de tu médico, que te indicará si la tensión arterial es normal y adecuada.

Hay que recordar que la hipertensión arterial (HTA), en la población más adulta, es el factor de riesgo cardiovascular más prevalente. Por lo tanto, es un factor peligroso y hay que estar atentos de no llegar a esos valores.

La tensión arterial baja, es un trastorno menos común. Sin embargo, es algo que también se da. Puede que hayas escuchado muchas veces que a alguien le ha dado un mareo o perdido la consciencia. Estos dos problemas son casi seguro ocasionados por niveles bajos de tensión. Y aunque no suelen ocasionar graves consecuencia, pues la recuperación es pronta, pueden hacer que nos demos un golpe fuerte en la caída, provocando otros daños.

Recomendaciones para prevenir la hipertensión

El ejercicio moderado ayuda a evitar la hipertensión. Realizar un ejercicio moderado, que se adapta a las posibilidades de cada uno, es sin duda una manera muy fácil y práctica de mantener una presión arterial dentro de los valores recomendados. Con el ejercicio también ayudaremos a prevenir el colesterol y a mantener un peso adecuado, factores que influirían en la presión alta.

El ejercicio será eficaz cuando se realice durante 30 minutos cada día. Tu médico te recomendará el tipo de ejercicio, pero los más recomendables son caminar, bailar, nadar, montar en bicicleta, etc.

La alimentación también es un factor importante para prevenir la hipertensión. Una dieta rica en productos frescos de origen vegetal, como las frutas, verduras, cereales y patatas es la más recomendable. Hay que evitar los productos ricos en azucares refinados y carnes rojas. El aceite de oliva será la principal fuente de grasa. También hay que hacer una ingesta moderada de queso, yogurt, pollo y pescado para prevenir
las enfermedades cardiovasculares. Con la presión alta o hipertensión, es muy importante controlar la sal que añadimos a las comidas, ya que junto con el consumo de alcohol, tabaco y falta de ejercicios componen los factores relacionados con el aumento de la hipertensión.

Como ves, con un poco de ejercicio diario, una alimentación controlada y variada y el no consumo de sustancias perjudiciales para la salud, te ayudarán a tener una tensión arterial adecuada y a no preocuparte de problemas relacionados con tu corazón.

Dra Teresa Pérez

Coach de Salud

Médico de Empresa

Especialista en Valoración del Daño Corporal